CRÍTICA: Elbow – Build A Rocket Boys! : a fuego lento

28 Jul

Que Guy Garvey es un tipo peculiar ya lo vimos en el anterior post de Jesca Hoop. Un anti-héroe del pop, rollizo, de semblante triste y mirada melancólica. Pero a pesar de no ser un artista a seguir por quinceañeras, posee una de las voces más profundas y versátiles del panorama musical inglés.

Su grupo Elbow ha pasado más de 10 años bajo el olvido de la prensa musical, refugiándose en su Manchester natal, y conformando un movimiento musical junto a otros grupos contemporáneos a ellos, como The Doves. Mientras grupos adolescentes tenían un repentino y masivo éxito en el inicio de sus carreras (y en la mayoría de estos casos caían al olvido en su segundo o tercer disco), la trayectoria de Elbow se ha ido cociendo a fuego lento, de boca a boca y de sala en sala hasta llegar a 2008. The Seldom Seen Kid, su quinto disco de estudio, supuso el punto de lanzamiento definitivo de la carrera de Elbow, con más de un millón de copias vendidas y el premio Mercury al mejor disco del año. A Garvey le sobrevenía el éxito…con 34 años.

El camino recorrido hasta este éxito no fue fácil. Pero mayor reto era mantenerse en la cresta de la ola, y demostrar que Elbow no era flor de un día. Lejos de intentar copiar el estilo del anterior disco, ha hecho lo más dificil: regresar a los inicios del grupo, a los medios ritmos, y al pop reflexivo y  melancólico con toques progresivos de sus primeros discos.

‘Build a Rocket Boys!’ no es un disco fácil de escuchar. Es muy denso y nostálgico, no apto para los que busquen hits de sencilla producción. Sólo aquellos con un poco de estómago musical y los que lleguen a una segunda y tercera escucha se darán cuenta que Elbow ha cocido a fuego lento una obra semi-conceptual con momentos muy reseñables.

Elbow - The Birds

El primero de esos momentos llega en la primera pista del álbum, ‘The Birds’. Una pequeña pieza progresiva de 8 minutos en constante crescendo que recuerda a los mejores tiempos de Genesis. Y es que los efectos del teclado suenan a los de Tony Banks, y los gritos de Guy Garvey evocan la voz y obra de los primeros tiempos de Peter Gabriel en solitario.  

Posteriormente, el ritmo se detiene y nos aparece ‘Lippy Kids’, una obra contrapuesta a la anterior. Con una sola nota de piano y unos acordes de bajo (y unos refinados coros de acompañamiento) Elbow revive los momentos de su juventud, siempre desde un prisma melancólico. Con ‘With Love‘ se mantiene esa tranquililidad con un mayor estado de ánimo hasta llegar a ‘Near Little Rows’, una canción que saca a relucir todos los colores que puede ofrecernos este grupo con una pulsación constante y pegadiza, sobretodo en el toque del piano. Y es que tan temprano escucharemos canciones tan arregladas e instrumentadas como ésta en contraste con el minimalismo instrumental de composiciones como ‘Jesus Is A Rochdale Girl’.

 

En la parte central del álbum hay que reconocer que los temas se nos atascan y se hacen algo plomizos, sobretodo con ‘The Night Will Always Win’, y en menor parte con ‘High Deals’ y ‘The River‘. Es en esos momentos cuando uno empieza a perder la esperanza con estos chicos…hasta que aparece ‘Open Arms’. Unos acordes de piano introducen la voz de Gurvey, cuando de repente llega la explosión de los coros (muy al estilo Arcade Fire), y nos reencontramos con la mejor versión de Elbow en la que es una de las mejores canciones nunca escritas por ellos, un alegato de esperanza en medio de unos temas de cargado carácter nostálgico, y en cierta parte tristes. En contraposición, ‘Open Arms’ canta al consuelo y la esperanza, a los ‘brazos abiertos para corazones rotos’:

 

Tras un breve ‘bis’ de ‘The Birds’ interpretada por el cantante y afinador de pianos John Moseley (en el que parece transportarnos a los cuentos de Dickens), el álbum finaliza su andadura con la  dream-song  ‘Dear Friends’, un agradecimiento a los amigos de toda la vida, aquellos que están a las buenas y a las malas, dejándonos un regusto final de boca muy dulce.

Si bien ‘Build A Rocket Boys!‘ no supera a su predecesor ‘The Seldom Seen Kid‘, es de agradecer que a Elbow no les haya subido a la cabeza esa (merecida) fama adquirida, publicando un disco de gran calidad y aprovechando las (muchas) cualidades que estos chicos poseen, seguros del camino a recorrer. 

No todos los que llegan arriba consiguen tener las ideas tan claras como ellos…

 

Nota: 7.5 /10

Fecha de publicación: marzo de 2011
Distribuido por Polydor UK
 

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Una respuesta to “CRÍTICA: Elbow – Build A Rocket Boys! : a fuego lento”

  1. Juanlu Fajardo Ruiz 29/07/2011 a 9:31 am #

    Habíendo escuchado poco a Elbow los vi en directo en un festival hace unas semanas y me parecieron muy muy recomendables

    Por cierto, enhorabuena por el blog…esta muy currado!

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