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DE CINE: ‘Sid & Nancy’, amor intravenoso

5 Ago

He de confesar que yo jamás he sido fan ni de los Sex Pistols, ni he seguido de cerca la carrera de este famoso grupo de punk londinense, ni cuando era un grupo, ni posteriormente, con la salida de Sid Vicious.  Pero sí que siento cierta curiosidad hacia este tipo de películas en las cuales, en menor o mayor medida, te explican o al menos lo intenta, la vida de esos famosos artistas del pop/rock. Me interesa saber qué pasó o cómo se gestaron estos grupos, o qué sucedió cuando alguno de ellos se separa y qué motivos hay encerrados para que esto suceda. Simple curiosidad y más si se tratan de bandas míticas o que hicieron historia a través de sus canciones o tendencias, como es el caso. Ya explicamos en esta misma sección, por ejemplo,  el pasado turbulento de John Lennon en Nowhere boy. Hoy toca hablar de esta ‘Sid y Nancy’, film en el que se repasa la trayectoria y los últimos años de Sid Vicious, el bajista que no sabía tocar el bajo, de los Sex Pistols, y una de las caras más carismáticas de la escena punk.

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DE CINE: Una de amor, psicodelia y canciones de los Beatles

23 Jul

Hoy, seguimos la temática ‘Beatle’ de la cual ya hablamos en mi último post con ‘Nowhere boy’, ese biopic sobre la vida (que no obra) adolescente de John Lennon. Y continuaremos este círculo con una película musical de carácter romántico y ambientada en la década de los 60: esta ‘Across the universe’ que narra la vida de Jude, un joven estudiante de Liverpool (como no podía ser de otra manera) que emprende un viaje a los Estados Unidos para conocer a su padre. Mientras eso ocurre, conoce a un chico rebelde llamado Max, y a su hermana Lucy, de la cual se enamora. Los tres juntos, deciden mudarse a Nueva York donde tendrán como casera a Sadie, una cantante de rock que intenta hacerse un nombre en el mundo del espectáculo, al que más tarde será su guitarrista, JoJo, y a Prudence, una joven con problemas amorosos.  Con todos ellos nos transportaremos a una historia que girará en torno a universidades, amores, desamores, protestas, exploraciones y psicodelia, desde los muelles de Liverpool hasta Nueva York, pasando por Ohio o Detroit y, como no, adornado con la música, siempre presente desde más de 50 años, de los archiconocidos Beatles.

La película se inicia con Girl, cantada por el protagonista y donde la letra nos sirve como punto de apoyo de lo que será la sinopsis del film: ‘Es la historia de una chica que llegó para quedarse. Es de esas chicas que deseas tanto, que lo lamentas…’. Sin duda, nuestro Jude, estaba enamorado. Y es que, a pesar de que el aspecto visual del film es excepcional, sobretodo en esos números musicales con estética de videoclip, la historia no tiene nada del otro mundo.

El punto de inflexión importante sucede en el momento en el que Max, lo llaman para ir a combatir al Vietnam, momento en el que se van sucediendo situaciones interesantes y tensas entre los personajes. El resto y sin ánimo de ser cursi, es bonita, sin más. Pero centrémonos en la base principal que sostiene el film, que no es otro, como hemos dicho, que su música. Porque crear una historia donde la trama vaya sucediéndose a partir de canciones de los Beatles única y exclusivamente, no ha de ser tarea fácil.

En los 10 primeros minutos de metraje, la directora ya nos ha introducido a la mayoría de personajes. Durante ese tiempo, también tendremos tiempo de ver el famoso Cavern Club donde tocan unos tales The Quarry Men (el nombre del primer grupo de Lennon & cía). Tras un fantástico recordatorio del All my loving, nos presenta al personaje de Prudence durante un entrenamiento como animadora y ataviada como tal, interpreta de manera, para mi gusto muy dulce, del tema I want to hold your hand.  Pero la fiesta no termina aquí. De hecho se inicia justo cuando Jude y Max se conocen, con una escena bastante divertida durante una especie de ‘botellón’ en un apartamento, donde, aparte de a nuestros protagonistas vemos a  varios hombres que beben cerveza (y algo más) , mientras entonan de manera festivalera la pegadiza With a little help of my friends. El It won’t be long y I’ve just seen a face, pasan con más pena que gloria, hasta que llegamos a unas escenas de saqueos, violencia y un entierro, mientras el mítico Let it be es entonado magistralmente por un coro góspel. Tras eso, no os perdáis el cameo de Joe Cocker, uno de los grandes, a los acordes del Come together. Como bien decía antes sobre el momento cumbre de la película, cuando Max es designado para que se una a las filas del ejército, obviamente la escena no podía pasar desapercibida en cuanto al apartado musical. Y éste se inicia justo cuando el propio Max se dirige a una de las sedes del gobierno, donde un enorme  cartel del tío Sam que preside la entrada empieza a agitarse y a moverla boca, para deleitarnos con el adecuado I want you (She’s so heavy).

Tras el homenaje a Prudence, con el tema Dear Prudence (ya tardaba en aparecer), nos encontramos con otro cameo especial: Bono. El líder de U2 interpreta al Doctor Robert, un personaje contracultural que ataviado con un sombrero vaquero, un infinito bigote y sus eternas gafas de sol, nos transporta a un experimento psicodélico cantando tres canciones, la más destacada I am the Walrus.

Y ya que estamos de cameos, en la escena posterior nos toparemos con el comediante Eddie Izzard un presentador de circo llamada señor Kite, en una escena cogida con pinzas donde canta el Being for the Benefit of Mr. Kite!. Nos acercamos al final de la película y con ella, a los momentos de paz, donde no podía faltar Strawberry Fields forever o Happiness is a warm gun, donde se cumple quizás uno de los sueños de todo hombre: ver bailar a Salma Hayek vestida de enfermera, pero multiplicada por cinco. El video merece la pena.

Por cierto, mientras eso ocurre, la revolución y las revueltas de protestas contra la guerra del Vietnam están en las calles, donde Lucy y Jude tendrán un protagonismo especial en todo esto. Tras ese momento soñado, volvemos a la realidad, donde la voz de Jeff Beck con A day in the life, sirve de tentempié para escuchar de nuevo a Lucy con Blackbird y un preámbulo del Hey Jude (chiste fácil: un saludo a nuestro protagonista) con una imagen de un hombre de la calle haciendo percusión con una papelera, para luego ser interpretada de manera original por unos niños y los protagonistas del film.

Como no podía ser de otra manera, el “momento terraza”, quizás en el top 10 de los momentos históricos más importantes de los Beatles, no solo por ser el último directo de los de Liverpool antes de su separación sino por todo lo que supuso mediáticamente esa actuación, también tiene su parte importante en ‘Across the universe’ con un Don’t let me down más rockero de lo habitual gracias a las voces de Dana y JoJo, dos personajes que la directora basó en Janis Joplin y Jimi Hendrix respectivamente.

La peli acaba con todo un canto al amor: All you need is love y los créditos finales se los dejamos a los grandes: Bono y The Edge con Lucy in the sky with diamonds, que sin quererlo, resume la vida de nuestra Lucy en este film. Como habéis podido comprobar las referencias entre canciones y personajes, también son destacables en la trama de la película.

Comentar que para quien no lo recuerde (que seguro que sois muchos), ‘Across the universe’ estuvo nominada al Oscar en la categoría de Mejor Diseño de Vestuario, así como candidata a Mejor Película de Comedia o Musical, en los Globos de Oro de 2008. La autora de todo este mejunje de psicodelia sesentera y colorido, de escenas sublimes y otras fallidas, no es otra que Julie Taymor, directora también de Frida. La sensación que me queda es que ha querido introducir esta película por los ojos y por los oídos, aunque creo que solo consigue esto último. Sí, hay escenas magistrales y bien rodadas, pero no consigue que me quede con la boca abierta con ellas. Sus tablas en Broadway se notan por la calidad de la dirección artística, el resto lo salva, eso sí, de manera digna. Por otro lado, entre todas las jóvenes promesas que dan vida a este film, me quedo Evan Rachel Wood (Thirteen), interpretando a la angelical y dulce Lucy. Jim Sturgess (Camino a la libertad) también luce como Jude, a pesar de que hay momentos de peso en la película que le vienen bastante grandes.  Curiosamente, lucen más juntos que separados, aunque yo creo que el nivel de ella, ayuda a verle bien a él también. El hermano de Lucy y amigo de él, Max, cobra vida gracias a Joe Anderson (Copying Beethoven) que cumple con su papel de polémico del grupo, así como Dana Fuchs quien muestra una prodigiosa voz interpretando a Sadie, y Martin Luther McCoy, ambos actores debutantes en esto del cine, ya que tan sólo tenían tablas en los escenarios. Nuestra ‘dear Prudence’ dándole vida la joven T.V. Carpio (Sin límites) es, de las secundarias, la que menos claro tengo qué tipo de importancia tenía en la película.

Como véis, Across the universe es un musical para ‘beatlemaníacos’ en toda regla. Si eres de los que cree que imagen y música han de explotarse mutuamente en el cine, ésta es tu película. En cambio, si eres de narración clásica y que excentricidades de este tipo no te van, ni se te ocurra verla. ¿Puede llegar a ser con el tiempo una película de culto? Como siempre en estos casos, el tiempo dirá y la pondrá en su lugar.

Tráiler:

DE CINE: Descubriendo los primeros años de Lennon

10 Jul

Antes de profundizar y meternos de lleno en el desarrollo de la película, en ‘Plugged Night Club’ estamos abiertos a todo de sonidos y música. ¿Y qué sería del cine muchas veces sin música? En este blog trataremos algunas películas basadas en personajes musicales, o esas en las cuales la música tiene una parte esencial o que directamente, lo mejor de la peli es la música (que las hay). Desde aquí trataremos de abarcar todos estos géneros, y uno de ellos, es el ‘biopic’, o dicho de otra forma ese género cinematográfico en el que se narra la vida de un personaje real. Y empezamos a lo grande y con uno de los grandes: John Lennon.

Iniciamos esta sección diciendo que Nowhere Boy es un biopic que nos narra la infancia y adolescencia de John Lennon, uno de los mitos de la música. Para los que no lo sepan, la juventud del excomponente de los ‘Beatles’ fue muy convulsa: a pesar de que era un chico muy inteligente, su rebeldía en el colegio y el echo de vivir en una familia conflictiva, sin padre y con dos madres cada una con un ideal de educación diferente, hizo que el bueno de John no tuviera una infancia del todo normal. A todo ello, se unía su pasión por la música y el deseo de tener la familia que nunca tuvo. Tras una terrible pérdida, el mito empezó a tomar forma. Está basada en las memorias de Julia Baird, la hermanastra del artista.

Con 2 años de retraso nos llega a España este film que, como en todas las películas biográficas, siempre hay detalles que directores o guionistas obvian por algún motivo que otro y, a pesar de que, la historia en sí está muy bien conseguida y recrea perfectamente esos años (nos sitúa en la Liverpool de 1955), hay momentos que yo, como auténtico fan de Lennon y de los ‘Beatles’ en general he echado de menos. Una de las más importantes fue su relación con Cynthia Powell, que se inició en el periodo de tiempo en el que nos sitúa la película, y es la chica que, para postres fue la primera esposa del mito. Otro momento que me hubiera gustado ver fue su ingreso en la Escuela del Arte o su relación con su amigo Stuart Sutcliffe, uno de los primeros miembros de los ‘Beatles’ y que falleció a los 21 años, antes de que se iniciara el auge de éstos. Por lo tanto, la carencia de este personaje en la película, se me antoja cuanto menos, inexplicable.

A pesar de éstos detalles, la película funciona por sí sola ya que no se trata de otros de esos biopics para fans deseosos de saber los rincones más oscuros de la vida de sus artistas favoritos. No. Esta película no funciona así y una vez vista la más de hora y media de metraje, no reconoceremos ni una sola canción de los ‘Beatles’ y no solo eso, sino que ni siquiera se nombra al grupo en ningún momento. Y es que (y con esto no cuento nada), el film finaliza justo en uno de los momentos clave en la historia de la banda de Liverpool: la gira por Hamburgo en la cual se inició la leyenda. Pero que nadie se asuste porque detalles musicales los hay, y muy amplios y variados, como por ejemplo, la obsesión del joven John en peinarse un tupé e imitar a Elvis Presley, uno de sus ídolos. Posteriormente podremos ver escenas en las que nuestro protagonista empieza a componer sus primeras letras, o su vertiente dramática cuando se queda sin guitarra, y su sufrimiento personal para intentar conseguir otra. Además veremos cómo se gestó la idea de formar una banda de rock,’ The Quarrymens’ (que a pesar de su breve fecha de caducidad, ya han pasado a la historia), ofreciendo sus primeros directos en el instituto con la pertinente algarabía de las estudiantes femeninas del centro. Entre medio y por si no teníais bastante, descubriremos como Lennon forja una gran amistad con otro joven músico de su instituto: un tal Paul McCartney.

Hay que reconocer que la directora de la película, Sam Taylor-Wood, ha querido pisar fuerte en su debut y nos ha mostrado un film digno de ver no solo por y para los ‘beatlemaníacos’ sino también para los que no lo son, algo muy difícil en una radiografía de un personaje de estas características. A la mente me viene ahora mismo Gus Van Sant, con su más que mejorable Last days, que narraba el espíritu en decadencia de Kurt Cobain y de la cual hablaremos en esta sección. De todos modos, aTaylor-Wood le ha ayudado la historia del personaje en sí: narrar el dramatismo del joven Johncuando tiene que escoger vivir con una de sus dos madres o, el sufrimiento de ambas ante tal situación, no creo que sea tarea muy complicada, porque es un tema que en el cine lo hemos visto más de una vez. Aún así no perderemos la pista de esta novel directora, que además, como dato curioso mantiene una relación con el protagonista del film.

Esto me ayuda a hablar ya del plano interpretativo, en el que tenemos como protagonista principal aAaron Johnson (Kick-Ass), muy bien caracterizado como joven Lennon y que, a pesar de que cumple perfectamente con el cometido que le da su papel, se prodiga mejor en las escenas de drama y tensión. El actor, tuvo que ir a clases de canto para que el personaje tenga mayor credibilidad obviamente, y estudiar detenidamente a John a base de mirar documentales y videoclips. El resultado, a pesar de no ser excelente, convence. Mención a parte para la que creo que es la mejor interpretación de la película, a cargo de Kristin Scott-Thomas (El paciente inglés), que nos muestra a la tía Mimi, la persona que se encargó de criar a Lennon. Excelente en todas sus escenas, como siempre. Como genial también Anne-Marie Duff (Diario de un escándalo), dando vida a la madre biológica del artista y que mantiene un duelo interpretativo, y en la ficción, con Scott-Thomas del cual saltará más de una chispa. Y para acabar dos curiosidades: el buen papel deThomas Brodie-Sangster (el niño de Love actually y La niñera mágica) como un jovencísimoPaul McCartney, y algo que no quería obviar, que no es otra cosa que la aparición, aunque sea breve, de George Harrison.

Si lo pensamos bien, y después de ver el buen resultado de esta película, la vida de John Lennonnos puede dar para una trilogía que ahora están tan de moda. La primera ya la tenemos. La segunda parte debería narrar el éxito de los ‘Beatles’ y la tercera, la vida post-Beatle de Lennon, ahondando en su polémica relación con Yoko Ono, hasta su fatídica muerte en 1980.

Así las cosas, sólo me queda decir que: Larga vida a John Lennon. Larga vida a ‘The Beatles’.